Hace ya un mes y medio, mis pies caminaron por suelo imperial y noble. Las expectativas fueron demasiado altas para la mente de un loco que no puede quitar sus principios ante lo nuevo y lo viejo por conocer.
Primero mi hermana, luego mis amigos, luego la gente: -TE VAS A ENAMORAR. ES UNA DE LAS MEJORES CIUDADES EN EL MUNDO.
Sí, esa es mi respuesta. Llegás y todo parece tan perfecto, el culo se te achicharra en el momento que ves la cuna capitalista, la arquitectura victoriana, la modernidad entre los siglos pasados pero ¿qué mentalidad luchadora puede soportar tanto lujo y pocas nueces? Lo confieso, se me cayó el culo y la parte arquitectónica y artística es increíblemente envidiable. Pero ¿qué puede hacer uno si su cuerpo, corazón, alma, no se llenan?
Londres es un sueño de la literatura y la historia. Mi cabeza fue con Sherlock Holmes y el actual Harry Potter pero por sobre esas cosas fue la historia de un país que no dudo en colonizar y utilizar su título imperial ante nada. Y sobre todo, que se siga utilizando.